Si bien no es estafa, es bastante molesto lo que he venido “sufriendo” esta semana… donde empresas de magnitud y que uno supone un poco serias como Telmex, Fibertel y demás, han llamado a mi línea telefónica con decisión a pedir datos, a querer dar cosas, preguntar por otras… una verguenza que utilicen este sistema para engañar a la gente.
Por eso me puse a pensar por qué a esta gente le funciona el telemercadeo y en parte hay mucho de lo que hablábamos el otro día de los estafadores telefónicos (los que te roban directamente) en cuanto a que uno tiende a dar datos y ser más sincero por teléfono, porque te hacen decidir en vivo y en directo, por la urgencia con la que nos educan a contestar todas las llamadas y un poco porque se aprovechan de nuestra nobleza (como decían en “El Chavo”). Por otro lado ellos utilizan su “territorio”, tienen las líneas telefónicas a su disposición y la estructura, lo que hace que su gasto sea poco: un par de pibes sin ética coaccionand, presionando o a gente descuidada o con la guardia baja. El negocio es REDONDO.
Esto llega a tanto que he escuchado de amigos y conocidos que cuentan casos como estos: te llaman prometiendote servicios (por ejemplo 3 números para hablar gratis en el móvil a cambio de x cantidad de dinero mensual) y para darte de alta ese servicio tardan meses en cumplir su promoción (si la cumplen ante los insistentes llamados) mientras el descuento en la boleta figura religiosamente mes a mes.
Además, usan el famoso truco de plantearnos frases para que la respuesta sea “si, quiero… tal cosa” y grabarnos en cuanto lo decimos. Frase que usarán en caso que necesiten prueba de nuestra aceptación al contrato, un contrato muy fácil de dar de alta, basta con decir algo… pero para salir de él hay tantas trabas que nos ponen para que nos cansemos y lo dejemos en el camino que parece ideado por alguna mente perversa. Recuerdo cuando quise dar de baja un plan de Claro (CTI) y me iban mandando con tantos operadores como fuese posible para tratar de convencerme y que incluso me decían abiertamente que su política es convencernos que nos quedásemos… Casi como ir al supermercado y al no llevar el producto que llevamos siempre, alguien nos diga sin conocernos desde la góndola, metiendose en nuestras decisiones y vida privada: ¿Por qué no quiere comer tal cosa hoy? ¿No sea malo, llévese uno, mire si le dan ganas luego?
Seguro que si lées esto tendrás para aportar o contar varias historias sobre este tema. Por mi parte me saqué la bronca un poco y además lo que más me interesa es compartir con ustedes una conclusión que tomé:
He visto tantos casos que he decidido que nunca, pero nunca en mi puta vida aceptar algún servicio o dar algún dato por teléfono: que me mándame un paquete por correo, publicidad en cosas que consumo, televisión, entrevista, donde sea… pero conmigo no van a obtener nada por teléfono.









Te llaman a tu casa, te preguntan tu nombre identificandose como operadores de telefónica, luego te preguntan si sos mayor de edad.. uno como un salame dice “SI” y así continúa la charla donde uno da TODOS sus datos y se somete a esta estafa. Si queres conocer más, te invito a leer el artículo así evitás que vos y tus familiares sean estafados y terminar con esta gente.

Estos dos “felices” casos (por lo menos no concretaron la estafa) son un ejemplo de la operatoria de esta gente con cara de piedra. Lo más importante es un hecho curioso pero real, el ser humano responde sobre más cosas de manera telefónica que de manera presencial, esto está comprobado por muchos estudios psicológicos: uno dá datos, se abre y opina más abiertamente en una entrevista o charla telefónica que una escrita o presencial. Esa es la base para la cuál nos hacen preguntas en donde abundan los SI.
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